¿Cuántos tipos de abono orgánico ecológico existen? Puede que normalmente no nos hagamos esta pregunta. Pero si en algún momento de nuestra vida decidimos que tal vez es un buen momento para empezar a llenar nuestro hogar de flores aromáticas o plantas de vivos colores, entonces sí, entonces nos cuestionamos los abonos, sus composiciones, sus usos. Desde luego, el ecológico es el más recomendable si queremos proteger el medioambiente. Sería en cierto modo irónico llenar de químicos contaminantes nuestras macetas y el aire circundante buscando precisamente hacer crecer un poco de naturaleza en casa.
Pero, aunque de hecho existen fertilizantes ecológicos genéricos que nos pueden servir para plantas nuestras primeras flores y plantas, que deberían ser más o menos perennes y crecer a lo largo de casi todo el año si somos jardineros novatos, los hay más especializados, más confeccionados para especies concretas. Conviene conocerlos incluso si nunca, o tal vez no hasta dentro de mucho tiempo, planeamos usarlos. Incluso como simple curiosidad de aprendizaje. Es interesante saber, por ejemplo, que existen los abonos de cannabis.
Pero más interesante aún es embarcarnos en el reto de plantar una semilla y que, al cabo de unos días, semanas, tal vez meses, germine bella, fuerte, nutrida e hidratada. Pero solo lo conseguiremos, primero, investigando y aprendiendo de verdad, ya que cuidar de un ser vivo no debería basarse nunca en la estrategia del ensayo y el error. El resultado puede ser que muera o se deteriore, y nosotros tenemos una responsabilidad sobre la planta o flor que hayamos decidido cuidar. La responsabilidad de que eso no ocurra nunca.
Porque, incluso aunque creamos que el proceso es fácil, podemos cometer errores fruto de prejuicios infundados. El más común, creer que todas las flores necesitan mucho sol y abundante agua. Las especies que crecen en penumbra no, y en otras el exceso de agua puede pudrir las raíces. En cierto modo, sería como salir a la calle con la mascarilla por debajo de la nariz para protegernos de la pandemia de la COVID-19: no estamos haciendo nada. Debemos aprender a cuidar de nuestras flores.